¿Es la Salud: Inodora, Incolora e Insípida?

ZOOMSALUD
Healthy Consulting
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“La Prevención Activa como Estrategia”

“La Individualización en los Enfoques de la Salud Humana”

EQUILIBRIO HIDRICO – EQUILIBRIO SALUDABLE

Todos sabemos de la estrecha relación que existe entre el agua y el cuerpo humano y por tanto nuestra dependencia de ella para una buena y adecuada salud.
Sin embargo, quizás pase más desapercibida la relación o similitud que existe entre ciertas propiedades del agua y de la salud; por ello he querido escribir este articulo en el que se pretende hacer una reflexión sobre el cuidado de nuestra salud en relación a dichas características o propiedades de algunas aguas, ya que no todas son iguales, al igual que no todos los humanos lo somos, por más que nos empeñemos en decir que si lo somos, o que tendamos en ciertos aspectos a un estado de igualitarismo general.

Contenido de agua en el cuerpo humano

El agua representa de media el 60% del peso corporal en los hombres adultos, y el 50-55% en las mujeres (EFSA 2010; IOM 2004). Esto significa que, en un hombre de peso medio (70 kg), el contenido de agua corporal es de unos 42 litros.

Este valor medio varía entre individuos, principalmente por las diferencias que existen en la composición del cuerpo: mientras que el contenido de agua en la masa corporal magra es constante en los mamíferos, con un 73%, los tejidos adiposos (la grasa corporal) tienen sólo un 10% de agua (Peronnet et al. 2012; Sawka et al. 2005; Wang et al. 1999). Así pues, la masa relativa a la grasa corporal influye directamente en la cantidad total de agua del cuerpo. Esto explica la influencia de la edad, el sexo y la forma física en el contenido total de agua en el cuerpo: las mujeres y las personas mayores tienen un menor contenido total de agua en el cuerpo, debido a que su proporción de masa magra es menor. En cambio, los atletas tienen un contenido total de agua corporal relativamente alto (IOM 2004; Marieb y Hoehn 2007; Watson et al. 1980).

AGUA ¿Inodora, incolora e insípida?

Siempre se dice que el agua más pura y natural es aquella que no tiene olor, no posee ningún tipo de color y que tampoco sabe a nada. Sin embargo esta afirmación corresponde a un ideario casi científico puesto que no existen dos aguas iguales. Y por lo tanto, el agua mineral posee diferentes propiedades que hacen que de ella un elemento singular, que huele, sabe y tiene colores propios, según su procedencia.

Su origen es su marca

El líquido supuestamente insípido, inodoro e incoloro que se consume en todos los hogares es el agua mineral, que se extrae directamente del subsuelo. El hecho de que se la catalogue como tal, es un adjetivo que viene fundado en su origen natural, es decir, proveniente de la naturaleza. Sus propiedades minerales son algo que el agua posee de forma innata. Su origen y procedencia, a saber, el lugar de dónde se extrae, es lo que marcará su posterior sabor, color y olor. El factor clave en la asimilación de estas características particulares corresponde con la profundidad y el tipo de tierra con la que está en contacto. Cuanto más profunda es la fuente de nacimiento del agua, mayor será su pureza. Y también mayor mineralización tendrá dicho líquido.

No hay dos aguas similares

De ahí que en función a estos parámetros el agua mineral se cataloga de diferentes maneras, y se puedan encontrar en el mercado aguas diferenciadas, desmontando la teoría de que todas las aguas son exactamente iguales.

Si uno se basa en las afirmaciones anteriores, se ve claramente cómo no se puede decir que el agua es inodora, incolora e insípida. Si no existen dos aguas iguales, ya que la que se extrae de tierras cántabras, por poner un ejemplo, es diferente en su mineralización a la que se puede tomar en las tierras andaluzas de Sierra Nevada, no se puede afirmar por tanto que el agua mineral es similar allá donde uno esté. Su color, su olor y su sabor dependerá del color, olor y sabor de las tierras por las que discurre.

SALUD ¿Inodora, incolora e insípida?

Así mismo como en el ejemplo anterior del agua mineral, funciona la salud de los humanos, sus patologías se manifiestan en formas similares, pero no iguales; las sintomatologias de dichas enfermedades se manifiestan de formas similares, pero no iguales; y sus tratamientos responden de formas similares, pero no iguales en todos los humanos. Lógicamente según nuestras edades, sexo, años, razas, pesos y tallas, metabolismos, costumbres, hábitos, estilos de vida, etc las respuestas son distintas.

Por tanto es o debería ser recomendable dar un trato individualizado a la salud de cada individuo, de forma selectiva y homogénea, para focalizar en objetivos concretos de cada persona.

Tendemos a dar tratamientos o supuestas soluciones colectivas, sin centrarnos en muchas ocasiones en las particularidades y características individuales, quizás por evitarnos el esfuerzo, los recursos, el tiempo, los costes, etc que representa esa formalización individual.

Al igual que el agua mineral depende de ciertos factores como la profundidad y el tipo de tierra con la que esta en contacto, así pasa con nuestra salud, la etiología de nuestras enfermedades y el enfoque de su tratamiento.

Miguel Arribe
CEO ZOOMSALUD

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