¿El diseño de tu oficina está afectando la salud y productividad de tu empresa?

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Healthy Consulting
“La Prevención Activa como Estrategia”

El ambiente físico de trabajo juega un papel importante en diversos aspectos de la salud en las organizaciones: espacios reducidos, carentes de iluminación o ventilación pueden afectar la salud y por ende la productividad de quienes laboran ahí.

Pero no solo estas condiciones pueden hacerlo. De acuerdo a diversas investigaciones, existen una serie de factores que pueden afectar la salud mental de los colaboradores. Sorprendentemente, los espacios abiertos podrían no ser tan efectivos.

El 70% de las oficinas en la actualidad están diseñadas como espacios abiertos. El objetivo de éstas es propiciar el flujo de información, la comunicación, “romper” las barreras organizacionales, etc. No obstante, este tipo de espacios sabemos ahora también elevan el número de distracciones y pueden ser un reto para personas que tienen dificultades para concentrarse.

De acuerdo a un artículo publicado en el New Yorker un grupo de psicólogos estudió el efecto que había tenido la transición de una oficina tradicional a una abierta en una compañía grande del oeste de Canadá. Los psicólogos evaluaron los niveles de estrés, el desempeño en el trabajo y las relaciones interpersonales antes, cuatro semanas después de la transición y seis meses después de la misma. Los resultados arrojaron que el nuevo espacio – abierto – era disruptivo (en un sentido negativo), estresante, incómodo y en lugar de promover la cercanía entre colaboradores hacía que éstos se sintieran distantes, insatisfechos y resentidos. La productividad disminuyó.

En 2011, el psicólogo organizacional Mathew Davis hizo una revisión de cientos de estudios sobre lugares de trabajo y su impacto. Davis encontró que aunque a menudo los espacios abiertos se convertían en un símbolo de misión organizacional y hacían sentir a quienes trabajan ahí en una empresa relajada e innovadora, también afectaban los periodos de concentración, la productividad, el pensamiento creativo y la satisfacción. Comparados con las oficinas tradicionales, los trabajadores experimentaron más interacciones no controladas, mayores niveles de estrés y menores niveles de concentración y motivación. Las interrupciones parecían afectar la productividad y esto en mayor medida afectaba a los de nivel senior.

Las oficinas cerradas, de acuerdo a esta nota, promueven la “privacidad psicológica” la cual a su vez está relacionada con una mejora del desempeño en el trabajo. Otros estudios señalan que la habilidad para controlar los elementos del ambiente, como la luz o la temperatura puede tener efecto en la cohesión del equipo y la satisfacción; por otro lado, un estudio hecho en Dinamarca encontró que el número de personas que trabajan en un solo espacio incrementa también las incapacidades por enfermedad – piensa por ejemplo en un contagio de influenza o cualquier otra afección viral -. Dos colaboradores que trabajan juntos tienen un 50% más de probabilidades de enfermarse que aquellos que trabajan en oficinas separadas, mientras que los que trabajan en oficinas abiertas tienen hasta un 62% más de probabilidades de sufrir algún tipo de contagio.

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